Mel Gibson se pone detrás de las cámaras para ofrecernos una película sin pretensiones, de puro entretenimiento y alejada de sus cinco propuestas anteriores, mucho más personales, y que le han puesto en la palestra en las últimas décadas.
Amenaza en el aire es una cinta modesta en su producción, con solo tres actores y un único escenario y con argumento que se parece a muchas películas semejantes. Pero Gibson lo hace bien, le pone oficio, se divierte rodándola y el resultado funciona, manteniendo clavado en la butaca al espectador.
Con una duración de apenas 91 minutos, Ameaza en el aire es una experiencia concisa y efectiva como si se tratara de un fuerte puñetazo en la cara. Sin embargo, esta brevedad también juega en su contra, ya que algunas relaciones entre personajes podrían haberse desarrollado más a fondo.
Aun así, la película nunca pierde su ritmo y mantiene la atención del espectador hasta su último minuto.
Estrena en las salas de cine del pais este proximo 27 de febrero.